Extracto de nota
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Existen dos enfoques habituales para diseñar tipografías. El primero consiste en diseñar una nueva tipografía según el gusto personal, siguiendo reglas y restricciones propias, y distribuirla a través de un distribuidor de tipos o en forma directa. El segundo es trabajar por encargo para un cliente. Esta situación brinda mayor seguridad financiera y la oportunidad de diseñar tipografías de acuerdo con instrucciones de diseño precisas, sugeridas por el cliente o determinadas por sus necesidades. Es difícil concebir las consideraciones técnicas, históricas o de diseño cuando se desarrolla una tipografía para uso personal. Diferencias Las tipografías renacentistas diseñadas para libros siguen siendo el arquetipo para la mayoría de las fuentes cuyo medio final es el papel. La pureza de las inscripciones romanas y griegas, por el contrario, se considera históricamente apropiada para la señalización. Las contraformas abiertas, las proporciones y la simplicidad de las mayúsculas griegas son esenciales al diseñar tipografías para inscripciones monumentales. Instrucciones de diseño Sin embargo, recién en la década de 1960 la RATP tomó en consideración la cuestión de la señalización. Después de la Segunda Guerra Mundial, durante el período de la gran prosperidad industrial y la automatización, la red se extendió a los suburbios y la señalización se convirtió en un elemento clave. Lo mismo ocurrió con los autobuses. La mayoría de los carteles en ambos lados de los autobuses eran pintados por letristas, siempre en mayúsculas y en diferentes palos secos condensados. Este uso en los autobuses continuó hasta fines de la década de 1970, cuando se lo reemplazó por la tipografía Helvetica. […] Más información en página 08, tipoGráfica 64 ![]() |
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