Extracto de nota
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Los condicionantes o limitaciones actúan siempre como estímulo para la resolución de un problema; son propios del oficio de diseñar la comunicación. Una de las primeras etapas de la tarea proyectual es la de acotar el campo donde se desarrollará la solución o propuesta, es decir, comprender y pasar revista a las posibilidades y restricciones. En interacción constante, están los condicionantes que determina el emisor del mensaje, los que impone la relación con el receptor y la manera en que esa comunicación se insertará en el funcionamiento social; pero también los materiales, la tecnología y los aspectos óptico-visuales tienen fuerte incidencia en la eficiencia del trabajo. Sin embargo, aun dentro de este pensamiento, los recursos disponibles para la materialización de una idea son tan abarcadores que por lo general se requieren la ley de la proporción, el pensamiento sistemático y el método del programa para poder dominarlos e integrarlos en la armonía de una comunicación. Como la tipografía, las líneas y columnas de texto, los formatos de las imágenes y la estructura del espacio, el color necesita programarse. Este artículo intenta aportar una metodología para construir y programar el color, considerando las tintas transparentes de impresión, CMA (CYAN, MAGENTA, AMARILLO); como cualquier otra herramienta de trabajo, su pensamiento surgió de la necesidad. El color en blanco y negro Esta forma de producción obligaba a una especulación constante sobre los posibles resultados que tendría el impreso; dadas las ya citadas limitaciones económicas y la consecuente imposibilidad de hacer pruebas de reproducción que acompañaran los originales, el comportamiento cromático sólo podía verificarse una vez que las tramas, CYAN, MAGENTA, AMARILLO, se superpusieran en el momento mismo de ser impresas. […] Más información en página 16, tipoGráfica 65 |