(Extracto de nota)
Comunicación

Antes y después de la palabra: lo visual

Cada vez más la presencia de imágenes en la producción creativa es un hecho ineludible. Los nuevos medios coinciden en otorgarle un valor primordial, en especial, porque muchas veces supera los alcances lingüísticos a partir de las poderosas asociaciones sensibles que transmite.

Bebé - Tim Flagh, Getty Images

Tim Flach/Getty Images

Hace poco más de una década, escribí y edité un libro sobre el trabajo del diseñador gráfico deconstructivista estadounidense David Carson. El resultado, The End of Print (El fin de la imprenta), fue un libro muy exitoso y un tanto controvertido. Si debo resumir los comentarios de los críticos en los últimos años, diría (para provocarlos aun más) que sus críticas se reducen a lo siguiente: el título les pareció algo desafiante, tal vez arrogante y ciertamente no comprobado.

Tenían algo de razón, por supuesto. Pero el libro también, a pesar de que expresaba mis argumentos en forma un tanto poética, superficial y ambiciosa. En los años posteriores, debido a la Internet y el boom de la comunicación inalámbrica, los círculos financieros hablan del “atardecer de una industria”, con referencia a la industria de la imprenta. Esto significa que se trata de un área de desarrollo que está en decadencia, y por eso se debe invertir con precaución, hay que estar preparado para retirar las inversiones y es preciso buscar alternativas. ¿Mi hipótesis era cierta? Tal vez. La historia está validando estos pensamientos creativos que en aquel momento se encontraban sueltos, a pesar de que mis argumentos no eran del todo convincentes.

Erin Patrice O’brien/Getty Images

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Phyllis Leibowitz, Getty Images

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Planteo este tema ahora, no para reivindicar una victoria sin valor, sino para que nos demos cuenta de que hubo muchas advertencias de que la comunicación está cambiando. Estamos rodeados por inversiones de miles de millones de dólares que se realizan en medios de difusión masiva que no se basan en la palabra escrita, en tanto que los medios gráficos, los afiches, la radio e incluso a veces la televisión anteriormente le daban la bienvenida al lenguaje escrito como el único vehículo para la información.

En la actualidad no siempre se aplican las viejas reglas, y debemos aceptar que hasta las cosas más esenciales pueden cambiar, y probablemente lo harán, en un futuro cercano.

Esta idea sustenta la hipótesis que tenía cuando escribí la frase “el fin de la imprenta” (en realidad se trata de una cita de Neville Brody), aunque debería haber dado un paso más. Debería haber escrito “el fin de la palabra”. Eso es absurdo, ¿no es cierto?, especialmente para todos ustedes, los tipógrafos sensibles (me incluyo, como autor del libro de historia 20th Century Type [Tipografía del siglo XX], que va por su tercera edición y cuya reseña se publicó recientemente en esta revista [véase tipoGráfica Nº 68, p. 43]).

Sin embargo, no estoy sugiriendo que la palabra vaya a morir completamente o en forma rápida; intento referirme a que debemos darnos cuenta de que el lenguaje escrito no es la solución de comunicación para los medios de difusión nuevos y en desarrollo, como lo era para los medios de difusión tradicionales. Es preciso crear formas de comunicación basadas en un pensamiento y una aplicación en donde la palabra no sea el elemento primario o la idea clave. […]

Más información en página 22, tipoGráfica 74